10. POSTURA DE LA LUNA
TÉCNICA -
Colóquese de pie,
con las piernas juntas, estiradas, el tronco erguido y la cara mirando al frente.
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Separe las piernas y coloque los brazos en
cruz. -
Incline lentamente el tronco hacia la
izquierda tanto como le sea posible, manteniendo las piernas estiradas y coloque
la mano izquierda, con el brazo estirado, en dicha pierna. El brazo derecho ha
de estar también estirado y por encima de la cabeza. -
Gire la cabeza, dejando la cara mirando hacia arriba. -
Regule la respiración. -
Mantenga la postura
el tiempo indicado, deshágala con lentitud y efectúela hacia el otro lado.
CONCENTRACIÓN
Durante el mantenimiento de la postura puede dirigir la atención
mental al costado o a la respiración. TIEMPO
Treinta segundos. Esta postura puede efectuarse dos veces
por cada lado. EFECTOS
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Dota de flexibilidad a la espina dorsal hacia los lados.
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Estira y revitaliza un lado del cuerpo, ejerciendo
un profundo y benéfico masaje sobre el otro costado, favoreciendo así el
funcionamiento del páncreas, el hígado y el bazo. -
Procura un estado de bienestar general al cuerpo, distiende y elimina tensiones.
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Fortalece las piernas, la pelvis y los hombros.  |