16. POSTURA SOBRE LA PIERNA
TÉCNICA -
Siéntese en el suelo
con las piernas juntas, estiradas y con la columna erguida. -
Separe las piernas tanto como le sea posible, evitando esfuerzos excesivos y manteniéndolas
completamente estiradas. -
Incline lentamente
el tronco hacia la pierna izquierda, aproximándolo tanto como pueda a la
misma. -
Coloque las manos en la planta del pie
o en el tobillo. Evite doblar la rodilla, dejando que los antebrazos se aproximen
al suelo tanto como le sea posible. -
Regule
la respiración. -
Mantenga la postura
el tiempo indicado, deshágala con lentitud y efectúela sobre la
otra pierna. CONCENTRACIÓN
Durante el mantenimiento de la postura puede dirigir la
atención mental a lo largo de la columna vertebral o a la respiración.
TIEMPO Un
minuto sobre cada pierna. Esta postura puede realizarse dos veces por cada lado.
EFECTOS
-
Estira, fortalece y revitaliza todos los músculos
de las caras internas y posteriores de los muslos. -
Dota de flexibilidad a las ingles, el tendón de las rodillas y a la columna
vertebral. -
Mejora el riego sanguíneo
de todo el cuerpo. -
Previene las crispaciones
y contracturas de la espalda. -
Tonifica los
hombros y los músculos pectorales, dorsales y trapecio. -
Ejerce un profundo masaje sobre el páncreas, el hígado,
el bazo y los intestinos. -
Mantiene joven y
elástica la espina dorsal. -
Seda el sistema
nervioso e induce a la relajación profunda.  |