19. POSTURA DEL GRAN ÁNGULO
TÉCNICA -
Sitúese de pie con
las piernas juntas y estiradas, la columna erguida y la cara mirando al frente.
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Separe considerablemente las piernas, manteniendo
las rodillas bien rectas y las plantas de los pies completamente fijas en el suelo.
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Incline lentamente el tronco hacia delante
hasta situar, si puede, la cima de la cabeza en el suelo. Puede ayudarse colocando
las palmas de las manos con firmeza en el suelo a una distancia equidistante entre
la cabeza y los hombros. -
El tronco ha de estar
lo más cerca posible del espacio entre las piernas. Las manos también
pueden agarrar los tobillos. -
Regule la respiración.
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Mantenga la postura el tiempo indicado, deshágala
con lentitud y relájese. CONCENTRACIÓN
Durante el mantenimiento de la postura puede dirigir la
atención mental al entrecejo o a la respiración. TIEMPO
De cuarenta segundos a un minuto. Esta postura se
puede realizar dos veces. EFECTOS
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Fortalece el cuello y las vértebras
verticales. -
Aporta una cantidad extra de sangre
al cerebro, mejorando así su funcionamiento. -
Regula el funcionamiento de la glándula tiroides. -
Dota de flexibilidad a las ingles y a los músculos de las caras internas
y posteriores de los muslos. -
Aumenta la capacidad
de concentración. -
Favorece las regiones
sacra y coccígea. -
Mejora el tono muscular
y previene los trastornos del aparato locomotor.  |