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24.
POSTURA DE LA VELA TÉCNICA -
Colóquese extendido en el
suelo boca arriba, con las piernas juntas, estiradas,
los brazos extendidos a ambos lados del tronco.
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Presione las manos y los brazos contra el suelo y eleve las piernas, las caderas
y la espalda, desplazando todo el peso del cuerpo hacia los hombros. -
Mantenga el cuerpo erguido tanto como pueda y desplace todo
el peso sobre los hombros. -
Lleve las manos
a la espalda usándolas como soporte. -
Deje la barbilla firmemente clavada en la raíz del pecho. -
Durante la práctica de esta postura realice preferentemente
respiraciones abdominales. -
Mantenga la postura
el tiempo indicado. -
Para deshacer la postura,
lleve las manos a la posición inicial y comience a descender lentamente,
aproximando al suelo primero el cuerpo y luego las piernas. -
Permanezca extendido en el suelo. -
Haga una
inspiración profunda y relájese.
CONCENTRACIÓN Durante
el mantenimiento de la postura puede dirigir la atención mental al cuello
o a la respiración. TIEMPO
De uno a tres minutos, aumentando este tiempo de manera
muy gradual. Basta con realizar la postura una sola vez. EFECTOS
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Aumenta la capacidad de resistencia
de la columna vertebral. -
Mejora el riego sanguíneo
del cerebro, favoreciendo de este modo su funcionamiento. -
Estimula de manera beneficiosa todo el organismo. -
Relaja profundamente las piernas. -
Favorece
la glándula tiroides, los músculos del cuello y las vértebras
cervicales. -
Desarrolla la memoria y la capacidad
de concentración. -
Previene trastornos
del aparato digestivo. -
Tonifica los nervios
espinales.  |